Un día decidiste fijarte en mí,
pero yo nunca creí en tus palabras, veía
a ese galán rodeado de mujeres hermosas, nunca pesaría ni en lo más mínimo que mirarías a esta cuatro ojos
de pelo largo.
Pasaba por un momento difícil tenía
el corazón roto y el alma destruida, no conocía la pasión no conocía el fuego hasta
que llegaste a mí, por otro lado tu poseías quemaduras de guerras vencidas donde
aprendiste el arte de seducir.
Me pediste un si una y mil veces,
siempre dije NO! más tú chico inteligente insistías constantemente sin rendirte
como soldado en la batalla pretendía ganar a toda costa, como siempre me
preguntaste cuando seria tu novia, cuando estarías conmigo, envíame un si disfrazado
de no pues seguiré conquistándote, insistiré e insistiré hasta que estes a mi lado,
seguiré seduciendo todo de ti porque me gustas y lo he decido.
Cuando el cielo se ponga verde mi
galán, conteste de manera directa, algo que pensé que no se haría realidad, con
el paso del tiempo esa llama fue creciendo, en medio
de un viaje mire al cielo y recordé tu rostro con las palabras claves “cuando
el cielo se ponga verde” y me di cuenta que todo había cambiado, que te
necesitaba más que cualquier cosa en este mundo, sin darme cuenta la ovejita se
enamoró del león.
Tú me mostraste cosas que nunca había visto ni
sentido, de ti aprendí el olor de la pasión, la dulzura de los besos robados y
la manera perfecta de ver a alguien como yo.
Compartíamos muchas cosas, entre
ellas nuestro amor por la música y el arte, éramos inadaptados en un mundo de perfección, donde preferíamos imponernos
para marcar la diferencia y debo decir que tú fuiste tomando todo de mí, pero
siempre tuve miedo de que ese sueño terminara, aunque no me importo arriesgarme
y no me arrepiento de esos besos apasionados que no volveré a sentir en ningún amante,
pues tenían tu nombre tatuados en cada suspiro.
Fuego que quema hasta doler,
nunca volverás a ser, pues los caminos se han divido, la suerte ha sido echada,
ambos tomamos partidas diferentes, aquí nadie perdió, pues aún nos queremos a
distancia cada uno con su opuesto, ambos sabemos que tenemos un lugar en la
historia, un mundo de los dos donde nuestro cielo siempre verde nos mira con anhelo
de volver a aquellos años.


0 comentarios:
Publicar un comentario